El concepto de inteligencia suele asociarse con capacidad intelectual. Sin embargo, desde hace algo más de dos décadas, gana terreno un aspecto de ella que no siempre se tiene en cuenta: la Inteligencia Emocional. Aquellos que siguen sus principios sostienen que su potenciación mejora la calidad de vida de aquellas personas que tienen inconvenientes serios para relacionarse con otras y que ello resulta patente en los casos de individuos con diferentes condiciones y discapacidades.
Por: Ronaldo Pellegrini
Lo que conocemos como “inteligencia” tiene diversas facetas, al extremo que, en realidad, pese a que todos utilizamos la palabra en múltiples contextos, no existe una definición que logre consenso universal.
Usualmente, sin embargo, tendemos a asociar inteligencia con capacidad intelectual para resolver situaciones de diferente índole y, sobre todo, la emparejamos con rendimiento académico, profesional